Soy Sara, videógrafa de bodas.
Creo vídeos con un estilo moderno, dinámico y lleno de emoción.
Me gusta viajar con mi furgo, soy más de monte que de playa, siempre acompañada de mi perrita Lua.
Soy muy observadora, me fijo en los pequeños detalles… probablemente por eso me dedico a contar historias y empatizo al 100 % con las personas que me rodean.
Cada boda es diferente, por eso cada vídeo también lo es.
Mis vídeos para bodas incluyen la cobertura completa del día, cuidando tanto los momentos clave como los detalles que pasan desapercibidos.
El 100% de las parejas nos recomiendan
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Depende de lo que queráis, para eso poneros en contacto conmigo sin compromiso para daros la información, y una vez elegido, se abonará el 40% de la factura en el momento en el que se formalice el contrato, en concepto de señal y con el motivo de reserva de la fecha de la boda y el 60% restante antes de entregar la boda ya editada.
Para conseguir un recuerdo único y especial de la boda ofrezco:
Lo ideal es reservar cuanto antes, especialmente si vuestra boda es en temporada alta (primavera y verano en Zaragoza). Trabajo con un número limitado de bodas al año para poder implicarme al máximo en cada una, así que cuando una fecha se bloquea, ya no está disponible.
Trabajo principalmente como videógrafa de bodas en Zaragoza y alrededores, pero también realizo bodas en otras zonas de Aragón y en cualquier punto de España.
Si vuestra historia está en otro lugar, lo hablamos sin problema.
(El kilometraje y alojamiento, si fuera necesario, no está incluido en el presupuesto).
Depende del tipo de boda y de lo que necesitéis. En algunas bodas trabajo sola y en otras con un segundo operador de cámara para no perder ningún momento importante.
Mi estilo es natural, emocional y cinematográfico.
No pido posados forzados ni situaciones artificiales. Me gusta pasar desapercibida para capturar los momentos tal y como suceden, respetando el ritmo y la personalidad de cada pareja.
Para nada.
De hecho, la mayoría de parejas me dicen eso mismo. Mi forma de trabajar está pensada precisamente para que os olvidéis de la cámara y disfrutéis del día con tranquilidad.
Sí, son opciones que pueden añadirse si os apetece tener un recuerdo extra antes o después del día de la boda.
Las sesiones de preboda o postboda ayudan mucho a perder el miedo a la cámara y a completar la historia.
El material se entrega en un plazo máximo de hasta 5 meses después de la boda.
Este tiempo me permite cuidar cada detalle del montaje y la edición, para que el resultado final esté a la altura de vuestra historia y no sea un vídeo hecho con prisas.
Podéis escribirme a través del formulario de la web, por WhatsApp o por correo electrónico.
Me gusta hablar con calma con cada pareja y resolver todas las dudas antes de tomar una decisión.